El crecimiento económico en Filipinas está sostenido principalmente por remesas de trabajadores en el extranjero, mayoritariamente mujeres que han emigrado en grandes números. Este arreglo está comprometiendo la seguridad de las generaciones actuales y las próximas y reduciendo sus derechos sociales y medioambientales. Actualmente gran parte del presupuesto nacional se destina al pago de la deuda, en detrimento de la reducción de la pobreza, educación, salud o protección ambiental. Solo el cambio de régimen y la reforma de políticas pueden restaurar la confianza de la gente